¿Qué habría sido de nosotros si no nos hubiéramos dejado guiar por el
orgullo y hubiéramos hecho caso a lo que el alma y el cuerpo nos pedían?
¿Cómo habrían sido nuestras vidas si Adrián no hubiera actuado como lo
hizo y yo hubiera sido capaz de esperar una respuesta o una disculpa por
su parte?
Mejor dejar el pasado de lado Blanca…
SINOPSIS
Si tu primer amor te destrozó el corazón, ¿crees que merece una segunda oportunidad?
Blanca es una abogada capaz y
decidida, una amante experta que disfruta de una activa y variada vida
sexual, una mujer moderna que no quiere compromisos ni ataduras.
Pero hay una persona a quien no ha
conseguido olvidar: Adrián, su mejor y único amigo en la adolescencia,
el joven a quien entregó su virginidad y con quién vivió un primer amor
sensual e inesperado, pero también el chico que le falló y al que ha
intentado desterrar de su mente con innumerables ligues de una noche.
Ahora ha llegado la hora de
enfrentarse al pasado, al pueblo agobiante del que huyó años atrás y,
tal vez también, al hombre que a pesar de todo sigue invadiendo sus
sueños de fantasías eróticas de alto voltaje.
Compré este libro una tarde de compras también y me llamó la
atención, no obstante, lo dejé un poco abandonado en la estantería.
Gracias al confinamiento, lo he recuperado y he podido conocer a estos
protagonistas que me han vuelto loca con sus tira y afloja.
El libro comienza en pleno sexo donde
nos encontramos a Blanca, intentando no aburrirse y concentrarse en el
tema. La protagonista parece una chica fría con su familia y con los
hombres con quienes no tiene ninguna amistad y no busca en ellos más
allá que un buen sexo. No obstante, es una abogada dedicada por completo
a su trabajo y ambiciosa aunque, por desgracia, tiene una actitud
autodestructiva consecuencia de su pasado y del daño sufrido; acude a su
psicóloga Emma con la que le cuesta mucho abrirse y hablar de aquella
época.
La historia intercala capítulos
actuales con otros acontecimientos de 11 años antes donde encontramos a
una Blanca totalmente distinta: era una niña diferente a las demás,
retraída, soñadora, seria, confiada y con dificultad a la hora de
relacionarse con los demás. Una chica a la que la sociedad no trata bien
y, en concreto, un grupo de chicas de su instituto que la humillaban,
insultaban y hasta pegaban, algo… que mantenía en secreto.
Valiente no es solo aquel que no
tiene miedo a nada. Valiente es también quien tiene miedo y, a pesar de
ser consciente de ello, continúa luchando.
Por otro lado tenemos a Adrián, amigo
de Blanca en su adolescencia, quedan a escondidas según ella por
vergüenza. Ella nunca le ha hablado del bullying que sufría y un día
decide que no quiere llegar a virgen a la universidad, así que se
acuestan y desde entonces la cosa empieza a cambiar.
La psicóloga le recomienda a Blanca
volver a su pueblo, al que tanto odia y del que tiene tan malos
recuerdos. Le cuesta, pero decide hacerle caso y una noche de borrachera
se encuentra con Adrián pero no sólo con él, sino con aquellas que
amargaban su vida y con las que tiene el valor de enfrentarse. Ante el
chico, la protagonista hace como si nada, no hablan sobre su pasado sino
que se muestran un tanto… excitados el uno por el otro y tienen sexo en
varias ocasiones, sin ahondar en su historia.
Este lugar saca lo peor de mí.
Hace que vuelva a sentirme débil, pequeña y confundida por hechos que
sucedieron hace mucho tiempo atrás.
Adrián es un poco la incógnita del
libro. En el pasado es un ligón, popular que trata a Blanca como a una
amiga más hasta que se acuestan y la relación se enfría. Se vuelve más
arisco y daña a la chica de la manera más humillante y dolorosa que
podía hacerlo: delante de aquellas que tanto la hacían sufrir. Sin
embargo, con el tiempo, el chico aprende de sus errores y una de las
primeras cosas que hace a Blanca es reprocharle que a pesar del gran
daño que él le hizo, no tiene sentido que ella se haya mostrado ante él
tan amable. Adrián es consciente de sus errores y lo lamenta, pero no
está dispuesto a que ninguna mujer le esté mareado, tiene las cosas
claras.
La historia cuenta, como ya he dicho
antes, el tira y afloja que vive esta pareja, cómo sufren por miedos sin
sentido y cómo su orgullo y paranoia mental les impide hasta el final
perdonarse, sincerarse, dejar el pasado atrás y amarse con locura.
No se lo que quiero. No sé lo que
necesito. Me da miedo tenerlo cerca, pero también lejos. Cuando estoy
con él pienso en los momentos bonitos y en los malos. Me duele y me
sana. Y deseo ser como antes, pero a la vez como ahora. No sé amar. Él
tampoco. Quizá los dos estemos muy dañados. ¿Cómo podrían estar juntas
dos personas así?
El lenguaje que usa Elena Montagud es
claro, sencillo y sin entrar en tecnicismos ni palabras arduas, ni
siquiera cuando conocemos lo que sucede a Blanca en su trabajo (se le
presenta un caso muy difícil y ¡llega a un punto que está por
perderlo!). Además, la autora describe muy bien las escena sexuales,
haciendo que te metas en ellas y poniéndote los pelos de punta. Otra
escena que también domina y te hace sufrirla casi en tus propias carnes
es el momento en que peor la toman con Blanca y la agreden en el aseos.
La manera en que se desarrolla la escena hace encogerse el corazón y te
provoca mucha rabia ante los acontecimientos.
Tras todo esto y sabiendo que este
libro no acaba como podríamos imaginar, sólo puedo decir que no veo la
hora de poder leer la segunda parte de la #TrilogíaCorazón y saber qué
acontece a nuestros protagonistas. ¿Si recomiendo este libro? Sí, aunque
me costó comenzar a leerlo, me ha tenido bastante enganchada y algo me
dice que la segunda parte (Corazón indomable) que, por cierto, ya la he
encargado, va a ser más emocionante que ésta.
En cuanto a la nota del 1 al 10 le pondría un 8/10 por todo lo que se ha explicado anteriormente. Nos leemos pronto.
Saludos!
Corazón elástico. Elena Montagud. Ed. De bolsillo.

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