martes, 28 de abril de 2020

Befreit I

Libertad, un sentimiento emocional • Fundación Woman's Week
Querido Befreit:
 Con esta carta me despido. Me voy, bueno, cuando leas estas frases ya habré vuelto a mi pueblo en Kenia, con mi familia, la gente que verdaderamente me quiere. Espero que comprendas el por qué de mi marcha: no puedo aguantar más los insultos y los desprecios por parte de tu familia y la sociedad tan racista.
Siento no haber sido... la mujer que te mereces, aunque yo simplemente me he dedicado a amarte. Ahora es tarde pero quiero que sepas que te quiero por encima de todo y te voy a echar mucho de menos. No va a haber día que no piense en ti pero será mejor que hagas como si nunca hubiese existido y conseguirás estar bien y ser feliz.
Me hubiese gustado despedirme de ti com es debido, pero no me hubieras dejado marchar. Bueno, es mejor que me vaya ya.

Telkem ajleen.
                                 Akelei 
 PD: Espero que no me guardes rencor.

Al leer la carta, el alma se le fue volando. Akelei, la mujer que amaba se había ido, le había abandonado para siempre y todo por culpa de los malditos intolerantes y racistas alemanes que les rodeaban que nunca habían aceptado su relación. ¿Qué tenía de malo que una persona africana y una caucásica estuviesen enamorados? Nada, para él, nada. Pero para su familia, para el mundo entero era algo espantoso... Si hubiese cumplido su promesa y hubiesen huido a algun lugar donde pudiesen vivir en paz, donde, a los ojos de todos, fueran dos seres iguales. Pero el maldito dinero nunca se lo había permitido.
Befreit trabajaba en una fábrica de azulejos donde ganaba un mísero sueldo al mes que utilizaba para comer y pagar el alquiler de la casucha (no merecía el nombre de casa) donde vivían. ¡Ojalá hubiese mandado el alquiler y al dueño de la casa a la mierda y hubiera llevado a Akelei al cielo!

viernes, 24 de abril de 2020

Las autenticas vikingas no llevan casco



Pero yo tuve que madurar, deprisa, una vez que mi madre falleció. Decidí que las emociones eran peligrosas. Los únicos sentimientos que experimentaba eran el miedo y la tristeza, que se parecen mucho a las náuseas. Así que mejor no sentir nada en absoluto. Dentro de mí se produjo una rara especie de endurecimiento, una calcinación y ahí se acabó todo.

Grave error Alice, grave error…

SINOPSIS
Alice Ray tiene 37 años. Dentista, esposa y madre, no puede negar su obsesión por el orden. Además, necesita tenerlo todo bajo control, y eso que dos hijos maravillosamente desobedientes y un marido que tiende a pasarse los días “trabajando” en el sofá no se lo ponen demasiado fácil. En realidad, y aunque le cueste admitirlo, Alice está al borde de un ataque de nervios. 

Después de un fin de semana especialmente nefasto, su hermana Melissa le propone un plan al que la estresada Alcie no puede resistirse: pasar unos días de descanso, alejada de la rutina… Y, aunque Alice no se ha fiado nunca demasiado de su excéntrica hermana, esta vez se deja llevar sin hacer demasiadas preguntas. La sorpresa será que el destino no es un relajante y lujoso spa, sino una remota isla de Dinamarca, donde les espera un duro taller de supervivencia y entrenamiento siguiendo las costumbres ancestrales de los vikingos. 

Aterida, hambrienta y exhausta, Alice duda entre asesinar a su hermana lentamente o salir huyendo del dichoso taller hasta que, en mitad de esas arduas tareas, de pronto también descubrirá las bondades de la filosofía hygge, esa forma de vida tan propia de los nórdicos que persigue el bienestar con el disfrute de las pequeñas cosas. Es entonces cuando Alice comienza a reconocer sus verdaderos problemas y a comprender que necesitará todo el valor de los aguerridos vikingos si quiere superarlos, pero también la placidez y el sosiego del hygge para convertirse en una mujer realizada y feliz.

***

La verdad es que esta historia iba a formar parte de la sección de reseñas express ya que es un ebook y no es una novela muy extensa, no obstante, he decidido que merece la pena dedicarle más tiempo y sacar a la luz todo lo que Las auténticas vikingas no llevan casco lleva dentro. Esta vez cómo he llegado a él es distinto a los demás libros en formato digital, esta novela la he conseguido gracias a Edición Anticipada que me la ha cedido para poder hacerosla llegar mediante esta reseña. La verdad es que este ebook lo tengo de hace bastante tiempo en la aplicación pero hasta la semana pasada no me decidí a empezarlo y menos mal que lo hice porque con él me he divertido bastante.

El libro comienza con un prólogo que, en un principio, resulta bastante extraño. Tras esto, conocemos a Alice Ray que se encuentra en un congreso de odontología en el cual participa en una mesa redonda. Aunque la mujer no acaba de estar cómoda ya que no es muy dada a la socialización, se ha esforzado mucho para conseguir tal reconocimiento en su trabajo, por eso está contenta. Alice está casada y tiene dos hijos a los que adora pero no es muy de demostrarlo y en cuanto a su marido Greg… le tolera y sigue con él principalmente por los niños; además, no es que tenga muchos amigos (por no decir algún amigo) y la relación con su familia es bastante fría. La protagonista es contenida, como ya he comentado, no muestra mucho sus sentimientos más profundos y, las pocas veces que lo ha hecho, el resultado ha sido explosivo.

Tengo muchas emociones negativas enterradas en el jardín trasero. Pero mi desenmarañamiento de emociones privado me lleva a pensar que quizá, solo quizá, podría estar perdiendo un poco los nervios.

Resulta que Alice se emborracha tras la jornada de congreso y amanece desnuda en una habitación de hotel recordando a penas haber bailado con un hombre y haberlo besado, por lo que se siente culpable y en tal mal estado que tiene que ir a recogerla su hermana Melissa.

Helen Russell, autora del libro
Las dos hermanas son como el ying y el yang: Melissa es muy chapada a la antigua, no “cree” en la tecnología y es muy crítica con la comodidad de la vida actual. Ella vive en un campo con cero facilidades tecnológicas (el microondas que Alice le regaló lo usa de armario) y su vida es un poco más… libre digamos. Cuando las dos llegan a casa de Alice, tras dos días, su casa es un desastre y, tras reflexionar, la mujer se da cuenta de que la idea de matrimonio que ella tenía no se parece en nada a la que tiene ante sí: un marido vago, un poco machista, su nula vida social… Por todo esto, Melissa le propone una escapada juntas que aunque le cuesta aceptar, la palabra “spa” le ayuda con su decisión.

La sorpresa para Alice es cuando descubre que su escapada tiene poco de spa, resulta ser un retiro vikingo en un pueblo perdido de Dinamarca donde su monitor Magnus, desde el primer día les hace sufrir con sus ejercicios descalzas al aire libre. El hombre les anuncia las 7 etapas de entrenamiento vikingo por las que van a tener que pasar:
  1. Refugio.
  2. Búsqueda de alimento en la naturaleza.
  3. Artesanía.
  4. Armas.
  5. Construir barcos.
  6. Navegación.
  7. Berserking (un encuentro consigo mismo en la naturaleza).
Aparte de Melissa, sus compañeras de retiro son Tricia (habituada a los retiros, trabaja en radio pero la lió mucho gracias al alcohol) y Margot (una repipi y sabelotodo pero con buen corazón). Las cuatro mujeres van pasando por las siete etapas con muchas penurias (aunque Margot no tanto ya que es diestra en la mayoría de las actividades que tienen que realizar). Me gustaría destacar un ejercicio que les manda Magnus que tiene bastante efecto ya avanzada la historia: escribir una carta a su futuro “yo”. Aunque al principio a Alice le cuesta, luego la escritura sale sola; me parece un ejercicio muy bueno que te hace darte cuenta de los cambios que se producen en uno mismo y te permite reírte de las dificultades que tenías y aprender sobre lo que ya las circunstancias te han enseñado (quizá la cuarentena sería un buen momento para realizar un ejercicio así, ¿no creeis?).

Conforme avanza la aventura, las mujeres van conociéndose a sí mismas y las unas a las otras. Además, las circunstancias hacen que Inge, la mujer maravilla de Magnus, acabe siendo unos días su monitora lo que les permite, de alguna manera, que su transformación interior sea más fluida. La semana sigue su curso hasta que un día, tras varias cervezas, Alice se suelta la lengua y la caga profundamente con Melissa y Tricia quienes hacen piña y la dejan de lado. No obstante, las actividades vikingas suponen una gran experiencia para Alice que reflexiona sobre su vida y una de las máximas vikingas: la honestidad.

En cuanto al lenguaje es, en general, sencillo aunque se usan muchos términos vikingos y extraños, siempre te ofrecen el significado de estos ya sea en notas al final del libro o por palabras de algún personaje. Se nota que existe un trabajo de documentación sobre todas las artes y actividades que llevan a cabo las mujeres en el retiro, sobre la cultura vikinga, sobre odontología… El libro se lee bastante rápido ya que el lenguaje es bastante fluido y las historia no se hace pesada en ningún momento.

Para finalizar diré que, aunque me ha costado un poco empezar, me lo he pasado muy bien con este libro ya que aunque podría considerarse que tiene una trama de autoayuda (temática que detesto) y autoreflexión es bastante fresco y no cae en topicazos ni situaciones de pensar aburridas. Recomiendo este libro para pasar un rato agradable y divertido y en cuanto a su calificación le pondría un 8 por todo lo dicho anteriormente.

Nos leemos pronto!

Saludos!
Gone Viking by Helen Russell
Las auténticas vikingas no llevan casco. Helen Russell.


lunes, 13 de abril de 2020

Corazón elástico


¿Qué habría sido de nosotros si no nos hubiéramos dejado guiar por el orgullo y hubiéramos hecho caso a lo que el alma y el cuerpo nos pedían? ¿Cómo habrían sido nuestras vidas si Adrián no hubiera actuado como lo hizo y yo hubiera sido capaz de esperar una respuesta o una disculpa por su parte?

Mejor dejar el pasado de lado Blanca…

SINOPSIS
Si tu primer amor te destrozó el corazón, ¿crees que merece una segunda oportunidad?

Blanca es una abogada capaz y decidida, una amante experta que disfruta de una activa y variada vida sexual, una mujer moderna que no quiere compromisos ni ataduras.

Pero hay una persona a quien no ha conseguido olvidar: Adrián, su mejor y único amigo en la adolescencia, el joven a quien entregó su virginidad y con quién vivió un primer amor sensual e inesperado, pero también el chico que le falló y al que ha intentado desterrar de su mente con innumerables ligues de una noche.

Ahora ha llegado la hora de enfrentarse  al pasado, al pueblo agobiante del que huyó años atrás y, tal vez también, al hombre que a pesar de todo sigue invadiendo sus sueños de fantasías eróticas de alto voltaje.



Compré este libro una tarde de compras también y me llamó la atención, no obstante, lo dejé un poco abandonado en la estantería. Gracias al confinamiento, lo he recuperado y he podido conocer a estos protagonistas que me han vuelto loca con sus tira y afloja.

El libro comienza en pleno sexo donde nos encontramos a Blanca, intentando no aburrirse y concentrarse en el tema. La protagonista parece una chica fría con su familia y con los hombres con quienes no tiene ninguna amistad y no busca en ellos más allá que un buen sexo. No obstante, es una abogada dedicada por completo a su trabajo y ambiciosa aunque, por desgracia, tiene una actitud autodestructiva consecuencia de su pasado y del daño sufrido; acude a su psicóloga Emma con la que le cuesta mucho abrirse y hablar de aquella época.

La historia intercala capítulos actuales con otros acontecimientos de 11 años antes donde encontramos a una Blanca totalmente distinta: era una niña diferente a las demás, retraída, soñadora, seria, confiada y con dificultad a la hora de relacionarse con los demás. Una chica a la que la sociedad no trata bien y, en concreto, un grupo de chicas de su instituto que la humillaban, insultaban y hasta pegaban, algo… que mantenía en secreto. 

Valiente no es solo aquel que no tiene miedo a nada. Valiente es también quien tiene miedo y, a pesar de ser consciente de ello, continúa luchando.

Por otro lado tenemos a Adrián, amigo de Blanca en su adolescencia, quedan a escondidas según ella por vergüenza. Ella nunca le ha hablado del bullying que sufría y un día decide que no quiere llegar a virgen a la universidad, así que se acuestan y desde entonces la cosa empieza a cambiar.

La psicóloga le recomienda a Blanca volver a su pueblo, al que tanto odia y del que tiene tan malos recuerdos. Le cuesta, pero decide hacerle caso y una noche de borrachera se encuentra con Adrián pero no sólo con él, sino con aquellas que amargaban su vida y con las que tiene el valor de enfrentarse. Ante el chico, la protagonista hace como si nada, no hablan sobre su pasado sino que se muestran un tanto… excitados el uno por el otro y tienen sexo en varias ocasiones, sin ahondar en su historia.

Este lugar saca lo peor de mí. Hace que vuelva a sentirme débil, pequeña y confundida por hechos que sucedieron hace mucho tiempo atrás.

Adrián es un poco la incógnita del libro. En el pasado es un ligón, popular que trata a Blanca como a una amiga más hasta que se acuestan y la relación se enfría. Se vuelve más arisco y daña a la chica de la manera más humillante y dolorosa que podía hacerlo: delante de aquellas que tanto la hacían sufrir. Sin embargo, con el tiempo, el chico aprende de sus errores y una de las primeras cosas que hace a Blanca es reprocharle que a pesar del gran daño que él le hizo, no tiene sentido que ella se haya mostrado ante él tan amable. Adrián es consciente de sus errores y lo lamenta, pero no está dispuesto a que ninguna mujer le esté mareado, tiene las cosas claras.

La historia cuenta, como ya he dicho antes, el tira y afloja que vive esta pareja, cómo sufren por miedos sin sentido y cómo su orgullo y paranoia mental les impide hasta el final perdonarse, sincerarse, dejar el pasado atrás y amarse con locura.

No se lo que quiero. No sé lo que necesito. Me da miedo tenerlo cerca, pero también lejos. Cuando estoy con él pienso en los momentos bonitos y en los malos. Me duele y me sana. Y deseo ser como antes, pero a la vez como ahora. No sé amar. Él tampoco. Quizá los dos estemos muy dañados. ¿Cómo podrían estar juntas dos personas así?

El lenguaje que usa Elena Montagud es claro, sencillo y sin entrar en tecnicismos ni palabras arduas, ni siquiera cuando conocemos lo que sucede a Blanca en su trabajo (se le presenta un caso muy difícil y ¡llega a un punto que está por perderlo!). Además, la autora describe muy bien las escena sexuales, haciendo que te metas en ellas y poniéndote los pelos de punta. Otra escena que también domina y te hace sufrirla casi en tus propias carnes es el momento en que peor la toman con Blanca y la agreden en el aseos. La manera en que se desarrolla la escena hace encogerse el corazón y te provoca mucha rabia ante los acontecimientos.

Tras todo esto y sabiendo que este libro no acaba como podríamos imaginar, sólo puedo decir que no veo la hora de poder leer la segunda parte de la #TrilogíaCorazón y saber qué acontece a nuestros protagonistas. ¿Si recomiendo este libro? Sí, aunque me costó comenzar a leerlo, me ha tenido bastante enganchada y algo me dice que la segunda parte (Corazón indomable) que, por cierto, ya la he encargado, va a ser más emocionante que ésta. 

En cuanto a la nota del 1 al 10 le pondría un 8/10 por todo lo que se ha explicado anteriormente. Nos leemos pronto.

Saludos!

                               Trilogía corazón Elena Montagud de segunda mano por 15 € en Mijas ...

Corazón elástico. Elena Montagud. Ed. De bolsillo.