Massimo, por un instante, se olvidó de su propio nombre, de su profesión, del lugar y del tiempo en los que se encontraba y tenía algunas dudas respecto a qué planeta. Cuando se recuperó de ese pequeño apagón, la muchacha había desaparecido ya y la puertecita se había cerrado de golpe, dejándolo con la duda de si ese beso había sido verdad o una invención de su fantasía.
Con calma Menò, con calma...
SINOPSIS
Massimo tiene poco más de 30 años y es el dueño de una pequeña cafetería en el Trastevere, en el corazón de Roma. Cada día, al salir el sol, cruza las calles todavía dormidas de la ciudad y abre su bar. Sus clientes, las nuevas recetas de café que siempre anda probando; esta es su vida y no necesita más, se dice a sí mismo. Sin embargo, el día en que una turista con aire de andar perdida, ojos verdes y pecas en las mejillas entra en su bar, la vida de Massimo se altera para siempre. Pero ¿cómo se acercará a ella? Es esquiva y distante, no hablan la misma lengua y, para colmo de males, ella solo bebe té.
En la ciudad más romántica del mundo, a veces basta un café para enamorarse. Diego Galdino nos pasea por las calles de Roma y nos ofrece una novela de aroma irresistible y sabor intenso que dejará al lector con un sabor de boca inmejorable. Como una buena taza de café.
Si ya estás en el lugar más hermoso del mundo, ¿quién te manda a ti marcharte por ahí?
Cómo llegué a este libro fue básicamente por casualidad. Quería comprar por Wallapop otro, y el chico me dijo que si compraba más libros, por cada uno me rebajaría un euro. Aunque tenía un buen catálogo, El primer café de la mañana llamó un poco mi atención. Investigué un poco por Internet y al ver que la acción se desarrollaba en un barrio de la maravillosa (mi favorita) ciudad de Roma y teniendo en cuenta que meses después viajaría allí, me decidí por él. Al principio lo dejé de lado porque tenía otros pendientes que más me llamaban la atención pero cuando lo empecé a leer me volví a trasladar a ese bonito barrio en el que una vez hace más de tres años pude disfrutar de la gastronomía romana.
El libro comienza con un prólogo en un principio sin mucho sentido pero más tarde volveremos a él. La historia se divide en dos partes: la primera nos ubica en el bar Tiberi, en el cual es dueño y trabaja nuestro protagonista Massimo, un hombre rutinario, feliz con lo que hace, con su trabajo, amante de su ciudad y la gente de su alrededor. Una vez soñó con algo más pero desde que empezó con su bar/cafetería, comenzó a apreciar esa vida y ahora es un maestro del café, tiene su rutina y ha hecho grandes amigos entre sus parroquianos. Conoce qué tipo de café o bebida toma cada uno, algo que, sin darse cuenta, les define.
(Refiriéndose al bar) "Con todo, le gustaba: era con estar en el teatro sin tener que pagar entrada"
Todo comienza con el funeral de la señora María, una mujer muy querida por todos y, en especial por Massimo, ya que la acompañaba y siempre que le necesitaba ahí estaba. Él intentaba hacerla sonreír a través del café y sus tazas, que con dibujos de diferentes ciudades le ofrecía un viaje maravilloso sin salir de casa; su favorita era la de París, algo parecía indicar que la señora María tenía asuntos pendientes con la ciudad de las luces. Nuestro protagonista se siete muy dolido y triste por lo ocurrido sin saber que el fallecimiento de la mujer le dará un vuelco a su vida. Tras el acontecimiento, a través de la ventana, se fija en una turista vestida de rojo, la cual entra al bar a tomar algo. Como es extranjera (francesa) y los italianos cuando están entre amigos son como son, acaban burlándose de ella (y su té de rosas) y ella sin más sale del bar dejándole a Massimo una sensación extraña. Vuelven a encontrarse de una manera semigraciosa que acaba con el protagonista en el hospital pero al menos acaba conociendo a la francesa Geneviève.
Geneviéve es una chica tímida de la que no sabemos nada hasta bien avanzada la historia. Vive atormentada por su doloroso pasado y con ganas de saber más sobre su familia italiana y su vida en general aunque, al principio, su relación con Italia es difícil ya que ni entiende la cultura ni el idioma y le cuesta congeniar con la gente.
Massimo trata de acercarse a Gen experimentando con el té (algo que no se le da bien) sin resultados. No obstante, la joven le sorprende un día ayudándole en el bar ante el notable estrés y cansancio del italiano. Así, Massimo le invita a un café lejos de todo el mundo. La inicia en el mundo del café intentando llegar hasta ella a través de esta bebida, la lleva durante días de viaje por diversos tipos de cafés con sus aromas y sabores. Tras esto, siguen una serie de citas maravillosas pero, en el último momento, la magia se rompe y dejan al pobre Massimo sin saber sobre los sentimientos de su amada. Él se abre por completo contándole su historia pero, al intentar saber de ella, Gen se cierra y no le deja conocerla más allá de lo visible y parte, volviendo a París y dejando a Massimo destrozado pensando que ella tenía a alguien esperándole en Francia: Mel.
La segunda parte comienza con la tristeza que siente el protagonista que, desesperado, recurre a la tumba de la señora María que resulta más reveladora de lo que esperaba. Descubre que existe una culpa, algo doloroso entre la relación que existía entre ella y Gen y que el universo está empeñado en que él no la olvide. Alguien le da a Massimo un cuaderno que pertenecía a Gen y, tras leerlo con ayuda de su hermana, decide viajar a Francia a pesar de que Mel se interponga entre ellos, quiere aunque sea intentarlo porque la ama demasiado.
El descubrimiento sobre Mel y la vuelta a Roma... es algo raro pero muy bonito, además, echando la vista al prólogo empiezas a entender y el libro se llena de magia. El epílogo cuenta cómo acaba ese viaje y en el reencuentro, me parece muy bueno el tema del "reemplazo" de Massimo en el bar Tiberi. La historia de Mel me parece maravillosa, inesperada (su relación con Geneviève y la señora María), trágica, dolorosa pero a la vez muy bonita y que hace pensar mucho en la familia y las personas que más queremos.
Al margen de la historia, el amor, la familia, los problemas de la falta de comunicación entre dos personas... dos temas que querría destacar del libro son: la importancia de la ubicación de la historia y el café.
Y era precisamente en esos momentos cuando Roma daba lo mejor de sí misma, cuando no te esperas nada y, en cambio, cada esquina es un cuadro digno de ser admirado.
La historia se ubica en Roma que, para sus ciudadanos, es la mejor ciudad, bonita, con historia... es respetada y guarda muchas oportunidades para los enamorados y cualquier persona en general. La historia te deja ganas de recorrer la ciudad eterna, sus calles, monumentos, las fuentes de Massimo y Gen, conocer esta preciosa ciudad de la que los italianos se sienten muy orgullosos y experimentar una parte muy importante de su cultura: el café.
Las Ciudades con ce mayúscula eran solamente dos, digamos que una para el pasado y otra para el futuro: Roma y Nueva York. En el fondo eran, según su opinión [de Massimo], las únicas ciudades en el mundo en las que podías pasarte años sin perder esa sensación de maravilla que te hacía decir cada dos por tres, mientras ibas caminando por la calle, con el corazón lleno de emoción: "Estoy en Roma", o bien: "Estoy en Nueva York", con la idea de estar en el centro del mundo conocido.
En la historia leemos como Gen se enamora del café italiano mediante el recorrido que Massimo le hace a través de los diferentes tipos y sabores. Además, al final del libro hay un anexo que explica cómo son y cómo se hacen los diferentes cafés y cómo cada sabor define a la persona que lo toma. La cultura del café en Italia es muy importante, me parece precioso cómo se va transmitiendo al mundo de diferentes maneras como, por ejemplo, a través de esta historia tan encantadora como es El primer café de la mañana.
El primer café de la mañana. Diego Galdino.




