
Fue como si un sensor que hasta
entonces hubiera estado enterrado en lo más hondo de mi ser desplegara un
periscopio para explorar el entorno y alertar a mi boca de un fenómeno
desconocido. Y es que la calidad de los ingredientes (…) parecía ocultar algo
más grande y más oscuro, un sabor más recóndito que comenzaba a abrirse camino.
Lo siento Rose, pero no te espera
una vida fácil…
SINOPSIS
Rose Edelstein está a punto de
cumplir nueve años y prueba a escondidas un pedazo de pastel que su madre ha
cocinado para la ocasión. Ella espera disfrutar del sabor del limón mezclado
con el azúcar, pero de repente su boca se llena de soledad y tristeza. Sin que
nadie sepa cómo ni por qué, la niña descubre que puede adivinar los
sentimientos de quien cocina, y desde entonces comer será su arma secreta para
conocer mejor a los demás.
Sorprendida y a menudo asustada,
la niña descubre el lado oscuro de su propia familia: ese hogar en apariencia
feliz se derrumba bajo el peso de la ansiedad de su madre, la indolencia de su
padre y las extravagancias de un hermano que intenta huir de la rutina negando
la realidad.
Los años pasan y por fin esa
chiquilla que ya es mujer encontrará el buen sabor de la vida. ¿Cómo? Para
saberlo, habrá que disfrutar de esta hermosa fábula que Aimee Bender ha
cocinado con talento e imaginación.
Pocas veces cuando voy a la
biblioteca visito otra sección que no sea la de amor, humor y terror pero, no
sé por qué, esta historia llamó mi atención. El título no me decía mucho, pero
la sinopsis sí, así que lo cogí y ahora afirmo que, aunque el libro es bastante
raro, hice bien.
Rose es la protagonista de la
historia y toda gira entorno a ella y su familia. Al principio Rose tiene nueve
años y es la simpática y sonriente de los hermanos (mientras que Joseph es el
inteligente, talentoso, bastante raro y arisco), la que cae bien a todo el
mundo. Durante todo el libro trata de acercarse a su hermano y sus padres pero
no lo consigue, sus padres están siempre muy ocupados y su hermano Joseph va
muy a lo suyo, de manera que parece que entre ellos existen demasiados muros
que derribar para tener confianza los unos con los otros. También la
protagonista es curiosa, con muchas ganas de aprender y ayudar.
La historia se divide en cuatro
partes en las que seguimos a Rose por diferentes etapas de su vida:
-Primera parte: Comida. La
historia comienza con la tarta de su 9 cumpleaños que su madre prepara
especialmente para Rose pero ella nota algo extraño en ella. Aquí conocemos a
la familia: Joseph y sus extrañezas, su madre una manitas amante de la
decoración y creación y su padre un hombre que parece que nunca estuvo
preparado para el matrimonio y los hijos, no obstante, no parece realmente un
mal tipo, lo pinta como un tipo normal, bueno en su trabajo y dedicado a ello
pero con una extraña adversión hacia los hospitales.
Mediante la comida que le prepara
su madre, Rose se da cuenta de que ésta no se siente apoyada y se siente una
extraña entre su familia y, a partir de entonces, huyendo de estos horribles
sabores, la pequeña comienza a comer alimentos crudos y comida precocinada.
Hasta que sufre un ataque y pide a los médicos que le arranquen la boca.
¿Te sientes vacía?
Yo no, dije con dificultad. Es la comida. Como si hubiera un agujero en
la comida.
No obstante, ningún familiar
entiende qué le pasa a Rose ni le prestan mucha atención, sólo George, un amigo
de su hermano, intenta ayudarle y descubren que los alimentos van unidos a los
sentimientos, emociones o sensaciones de aquellos que los producen.
De alguna manera, la autora hace
alusión a las familias que, entre ellos, tienen muy poco en común. Aunque se
preocupan unos por otros, durante el libro vemos que ninguno tiene nada que ver
con el otro, exceptuando quizá la madre y Joseph que tienen una especie de
vínculo (sobretodo ella) materno filial ya que, como se muestra, y Rose dice en
varias ocasiones, su madre prefería siempre a su hijo antes que a ella.
(…) mi padre (…) que, por su sencillez, había terminado compartiendo su
vida con tres personas tremendamente complicadas: una mujer que parecía
abrasarse de soledad, un hijo de mirada tan inquietante que alguien tenía que
plantarle una caja de cereales delante para rebajar un poco la tensión, y una
hija incapaz de tener una comida normal en el colegio si después no daba un
paseo de quince minutos para sobreponerse. ¿Quiénes eran esas tres personas?
-Segunda parte: Joseph. En esta
parte se da un salto temporal de bastantes años (durante todo el libro se van
dando saltos en los que más de una vez es posible perderse). Por una parte,
Rose, tras “acostumbrarse” a su problema, un día algo cambia en la comida de su
madre, siente algo nuevo bastante optimista y sospecha que tiene una aventura
con un compañero de trabajo.
Por otra parte, Joseph se muda a
un apartamento él sólo donde de vez en cuando desaparece. Una de las veces en
las que su familia se percata de ello, a los días, cuando aparece, se encuentra
en un estado malo de deshidratación pero no cuenta nada sobre dónde ha estado o
qué le ha ocurrido. Aquí comienza el “tema” de Joseph que, aun después de haber
acabado el libro, sigo sin entender muy bien qué es lo que realmente le pasa.
Rose descubre que tiene alguna clase de problema relacionado con las sillas el
cual, creo que tiene relación con el de ella ya que, como se conoce más
adelante, parece que este tipo de sensaciones desarrolladas en los sentidos es
hereditaria. A su abuelo le pasaba con el olfato, a Rose con el gusto, y creo
que a Joseph le ocurre algo grave con el tacto, pero sinceramente, no estoy
segura de qué.
-Tercera parte: Anochecer. Esta
parte es bastante cortita y de aquí sólo destaca que Rose pide ayuda a George
por el tema de Joseph, estos se besan y se descubre cómo desde siempre ha
habido algo entre ellos que, desgraciadamente, se queda en ese beso. A raíz de
este amor frustrado por el amigo de su hermano creo que Rose desarrolla una
dificultad para relacionarse con las demás personas tanto general como
amorosamente.
-Cuarta parte: Aquí. Esta es la parte
final en la que Joseph desaparece para siempre y Rose deja los estudios y
comienza a trabajar. De esta parte quiero destacar la primera vez que la
protagonista cocina para sí misma y el sentimiento que encuentra: unas
tremendas ganas de volver el tiempo atrás hasta sus ocho años donde no sabía
apenas nada de nada. De manera que buscando, encuentra un sitio donde la comida
le encanta y acaba trabajando allí.
En los pocos momentos de relación
con su padre, la protagonista intenta saber más de él, y éste confiesa que su
fobia a los hospitales es por su miedo a que entrando en uno se desarrolle en
él un problema como el de Rose, Joseph, su abuelo…
Y, básicamente, el libro finaliza
con una nueva aparición de Joseph y con el entendimiento y respeto por parte de
su hermana de su problema (aunque yo sigo sin entenderlo).
El lenguaje que usa es sencillo y
comprensible para todos los públicos. La historia está narrada en primera
persona lo que la hace más ligera y comprensible, sobre todo ya que hace los
diálogos de manera diferente a la normal, desde un estilo indirecto. No usa
guiones sino que los introduce en un texto entre comas o con “dijo”. He de
decir que, las pocas veces que la protagonista habla con su madre, tienen unos
diálogos muy abstractos y sin mucho sentido lo que te deja un poco igual, de
todos modos creo que ayuda a aumentar ese halo de enigma, misterio que hay en
todo el libro respecto a los diferentes problemas existentes en esta familia.
A pesar de lo enigmático y
extraño que es este libro (sobre todo en el tema de Joseph) he de decir que me
ha gustado y lo he leído bastante rápido supongo que por el ansia de saber qué
(leches) es el problema que tiene Joseph, pero supongo que seguiré mi vida sin
saberlo.
En cuanto a la nota del 1 al 10
le pondría un 6/10 por todo lo que se ha explicado anteriormente. Nos leemos
pronto.
Saludos!
La insólita amargura del pastel
de limón. Aimee Bender
No hay comentarios:
Publicar un comentario