Han pasado unas horas desde entonces y ya estoy calmada, cansada y feliz, pero ese rencor sigue ahí, dentro de mí, esperando a salir en el peor momento y acabar malamente con toda esta locura. Quiero olvidarlo todo, hacer como si nada hubiera pasado, como si esa persona no existiera, ni la otra… ni ninguna persona que me impide ser feliz. Encontrar las personas que me hacen feliz y no soltarlas aunque la vida quiera lo contrario. Aferrarme a ellos como si no hubiera mundo después de ellos (manteniendo siempre mi independencia).
Y así, otro capítulo en mi triste vida.
El olvido puede se la forma más refinada de la venganza. Carlos Dummod de Andrade
No hay comentarios:
Publicar un comentario