sábado, 11 de julio de 2020

Diario de una sirena

Es fácil dejarse arrastrar por esta clase de recuerdos en una recaída, precisamente porque son los que más arraigados están dentro de mí. No es que trate de regodearme en ellos, es que son ellos los que se regodean en mí.

SINOPSIS
Érase una vez, una princesa valiente…

¡Espera un momento! ¿Princesa? ¿Valiente? ¿Acaso es un chiste? Si lo es, reconozco que tiene gracia, porque ni soy princesa, ni mucho menos valiente. Aclarado este punto, ya me puedo presentar. Me llamo Ariel, tengo veintiocho años y vivo en Tenerife; aunque en realidad soy de Fuerteventura, donde me crió mi madre sola y lo mejor que pudo, teniendo en cuenta que mi padre estaba más bien ausente.

En cuanto a mi vida hay poco que contar, cuando no estoy surfeando es la música la que absorbe mi tiempo. Soy la vocalista de Cantos de sirena, el grupo que formé junto a mi mejor amigo Sebas hace ya ocho años. Él es el que mejor me conoce, incluyendo la peor parte de mí, esa que me esfuerzo por olvidar utilizando para ello el surf, la música, o en su defecto el sexo. «Evadir» es mi segundo nombre, de ahí la razón de que esté como estoy, es decir, jodida; y la causa de que la doctora Marín me animara, después de siete meses de terapia, a usar un diario con la intención de enfrentarme a todo eso que me he empeñado por relegar a un rincón de mi mente. 

Y por si no tuviera suficiente con esto, aparece Eric, haciendo una entrada que no podría dejar indiferente a nadie; a nadie que estuviera en ese momento, ese día y ese mes de ese año en esa playa. Tenía que haber huido antes tal y como tenía pensado, claramente lo hice demasiado tarde, después de que sus mágicos ojos verdes me encontraran, pero entonces ya no hubo vuelta atrás, y por mucho que saliera corriendo un abismo ya se había abierto bajo mis pies.

***

Llegué a este libro (en formato digital) como todos los demás que tengo: la autora lo puso gratuito
durante x tiempo de la cuarentena pero, a diferencia de otros, su estética, argumento y lo que parecía haber detrás me llamó la atención así que, aprovechando ofertas en su página web, adquirí a ciegas la segunda parte y otros dos libros en formato físico de la autora. Ahora, tras el miedo de ¿y si no me gusta cómo escribe? estoy muy contenta de haber comprado estos libros ya que tras leer Diario de una sirena, estoy enganchada a la literatura de Rachel Bels. 

Como la sinopsis indica, Ariel es la protagonista de este libro que nos cuenta su historia a través del diario que escribe como terapia. Es una mujer espontánea cuyas pasiones son la música y el surf, éste último la lleva a salvar la vida de un surfista que casi muere ahogado, suceso que le trastoca profundamente y hace aflorar una vez más a Úrsula que es como ella llama a su parte autodestructiva. La protagonista sufrió mucho desde pequeña y en su adolescencia, de ahí su baja autoestima y su necesidad de saber quién es (su padre nunca la reconoció como hija). Además, tiene miedo al amor, a confiar en alguien desde que acabó con su ex pareja al que según parecía ella no le importaba en absoluto y era muy mentiroso, los hombres en general son para ella un simple polvo. No obstante, Ariel cuenta con una serie de amigos y gente a su alrededor que la quieren y acompañan en la lucha contra sus propios demonios como Sebas, su mejor amigo.

Sebas es el típico chulito al que todas las chicas desean y también toca con ella en su grupo Cantos de Sirena. Se acuesta con quien le apetece y pasa bastante de todo, no obstante, siempre está para su amiga Ariel cuando le necesita… hasta hace poco.

Ariel lleva un día a su querido gato al veterinario y allí se encuentra con el misterioso surfista al que salvó la vida y cuyos ojos trastocaron su mundo. Eric, un atractivo y tranquilo hombre marcado también por su pasado y la muerte de su hermano, y reacio a darse a conocer, que le pide como pago por curar a su gato, tomar un café con él. Aunque Ariel no está preparada para relacionarse con nuevas personas existe una conexión muy fuerte entre los dos y la chica se siente muy a gusto con él.

Ahora mismo somos dos extraños confesando secretos en una oscuridad tan penetrante que, de manera insólita, nos sentimos lo suficientemente cómodos para sincerarnos sin reparo y sin miedo a ser juzgados.

Y a partir de entonces las cosas empiezan a cambiar entre los dos y también con su relación con Sebas. Algo no va bien con él ya que se vuelve bastante destructor consigo mismo y la gente a su alrededor. Por mucho que Ariel intenta hablar con él y saber qué le ocurre, su amigo se aleja cada vez más de ella. 

En cuanto a Eric, intenta que Ariel se vea como él la ve, una persona maravillosa con mucho potencial con la que quiere compartir su vida. Pero es difícil.

Al principio me resultó difícil comprender a Ariel, digamos seguirle “el rollo” ya que, a parte de sus problemas de autoestima, no sabemos qué le pasa, me costó mucho empatizar porque no lograba entenderla. Es una extraña mujer que se guarda todo para sí.

El libro se estructura en diferentes capítulos narrados por diferentes personas. Al principio de cada uno, un bonito dibujo y una fuente de letra diferente, indica quién es el narrador (Ariel, Eric, Sebas…).  

El lenguaje es sencillo y claro, sin ser políticamente correcto sobretodo en escenas más tabú como las de sexo que las explica tal cual, no usa un lenguaje modosito ni soez. Me gusta mucho la manera de escribir de la autora. 

También el libro usa vocablos canarios y relacionados con el surf que provoca la perfecta ambientación, que la autora explica al final del libro. Aunque vienen como nota a pie de página, desde donde yo he leído el libro no me llevaba directamente a las notas y me ha sido un poco pesado tener que estar de delante hacia detrás, es, digamos, lo que menos me ha gustado del libro pero sin lo cual no sería tan genial.

Me gustaría comentar que Ariel, en ciertos aspectos me ha recordado a la protagonista de otro libro e incluso la parte final me ha trasladado también al final del libro Corazón elástico de Elena Montagud. Si vosotr@s habéis leído estos dos libros, ¿veis estas similitudes a las que me refiero? 
Diario de una sirena es 100% recomendable, estoy deseando poder leer la segunda parte,

desgraciadamente se tiene que hacer esperar. Como nota le pondría un 8,5/10 por todo lo dicho anteriormente y porque, aunque me encanta, como me costó tanto empatizar con la protagonista, no disfruté al principio la experiencia por completo.

Nos leemos pronto!

Saludos!




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