Es fácil dejarse arrastrar por esta clase de recuerdos en una recaída,
precisamente porque son los que más arraigados están dentro de mí. No es
que trate de regodearme en ellos, es que son ellos los que se regodean
en mí.
SINOPSIS
Érase una vez, una princesa valiente…
¡Espera un momento! ¿Princesa?
¿Valiente? ¿Acaso es un chiste? Si lo es, reconozco que tiene gracia,
porque ni soy princesa, ni mucho menos valiente. Aclarado este punto, ya
me puedo presentar. Me llamo Ariel, tengo veintiocho años y vivo en
Tenerife; aunque en realidad soy de Fuerteventura, donde me crió mi
madre sola y lo mejor que pudo, teniendo en cuenta que mi padre estaba
más bien ausente.
En cuanto a mi vida hay poco que
contar, cuando no estoy surfeando es la música la que absorbe mi tiempo.
Soy la vocalista de Cantos de sirena, el grupo que formé junto a mi
mejor amigo Sebas hace ya ocho años. Él es el que mejor me conoce,
incluyendo la peor parte de mí, esa que me esfuerzo por olvidar
utilizando para ello el surf, la música, o en su defecto el sexo.
«Evadir» es mi segundo nombre, de ahí la razón de que esté como estoy,
es decir, jodida; y la causa de que la doctora Marín me animara, después
de siete meses de terapia, a usar un diario con la intención de
enfrentarme a todo eso que me he empeñado por relegar a un rincón de mi
mente.
Y por si no tuviera suficiente con
esto, aparece Eric, haciendo una entrada que no podría dejar indiferente
a nadie; a nadie que estuviera en ese momento, ese día y ese mes de ese
año en esa playa. Tenía que haber huido antes tal y como tenía pensado,
claramente lo hice demasiado tarde, después de que sus mágicos ojos
verdes me encontraran, pero entonces ya no hubo vuelta atrás, y por
mucho que saliera corriendo un abismo ya se había abierto bajo mis pies.
***
Llegué a este libro (en formato digital) como todos los demás que tengo:
la autora lo puso gratuito
durante x tiempo de la cuarentena pero, a
diferencia de otros, su estética, argumento y lo que parecía haber
detrás me llamó la atención así que, aprovechando ofertas en su página
web, adquirí a ciegas la segunda parte y otros dos libros en formato
físico de la autora. Ahora, tras el miedo de ¿y si no me gusta cómo
escribe? estoy muy contenta de haber comprado estos libros ya que tras
leer Diario de una sirena, estoy enganchada a la literatura de Rachel
Bels.
Como la sinopsis indica, Ariel es la
protagonista de este libro que nos cuenta su historia a través del
diario que escribe como terapia. Es una mujer espontánea cuyas pasiones
son la música y el surf, éste último la lleva a salvar la vida de un
surfista que casi muere ahogado, suceso que le trastoca profundamente y
hace aflorar una vez más a Úrsula que es como ella llama a su parte
autodestructiva. La protagonista sufrió mucho desde pequeña y en su
adolescencia, de ahí su baja autoestima y su necesidad de saber quién es
(su padre nunca la reconoció como hija). Además, tiene miedo al amor, a
confiar en alguien desde que acabó con su ex pareja al que según
parecía ella no le importaba en absoluto y era muy mentiroso, los
hombres en general son para ella un simple polvo. No obstante, Ariel
cuenta con una serie de amigos y gente a su alrededor que la quieren y
acompañan en la lucha contra sus propios demonios como Sebas, su mejor
amigo.
Sebas es el típico chulito al que todas
las chicas desean y también toca con ella en su grupo Cantos de Sirena.
Se acuesta con quien le apetece y pasa bastante de todo, no obstante,
siempre está para su amiga Ariel cuando le necesita… hasta hace poco.
Ariel lleva un día a su querido gato
al veterinario y allí se encuentra con el misterioso surfista al que
salvó la vida y cuyos ojos trastocaron su mundo. Eric, un atractivo y
tranquilo hombre marcado también por su pasado y la muerte de su
hermano, y reacio a darse a conocer, que le pide como pago por curar a
su gato, tomar un café con él. Aunque Ariel no está preparada para
relacionarse con nuevas personas existe una conexión muy fuerte entre
los dos y la chica se siente muy a gusto con él.
Ahora mismo somos dos extraños
confesando secretos en una oscuridad tan penetrante que, de manera
insólita, nos sentimos lo suficientemente cómodos para sincerarnos sin
reparo y sin miedo a ser juzgados.
Y a partir de entonces las cosas
empiezan a cambiar entre los dos y también con su relación con Sebas.
Algo no va bien con él ya que se vuelve bastante destructor consigo
mismo y la gente a su alrededor. Por mucho que Ariel intenta hablar con
él y saber qué le ocurre, su amigo se aleja cada vez más de ella.
En cuanto a Eric, intenta que Ariel se
vea como él la ve, una persona maravillosa con mucho potencial con la
que quiere compartir su vida. Pero es difícil.
Al principio me resultó difícil
comprender a Ariel, digamos seguirle “el rollo” ya que, a parte de sus
problemas de autoestima, no sabemos qué le pasa, me costó mucho
empatizar porque no lograba entenderla. Es una extraña mujer que se
guarda todo para sí.
El libro se estructura en diferentes
capítulos narrados por diferentes personas. Al principio de cada uno, un
bonito dibujo y una fuente de letra diferente, indica quién es el
narrador (Ariel, Eric, Sebas…).
El lenguaje es sencillo y claro, sin
ser políticamente correcto sobretodo en escenas más tabú como las de
sexo que las explica tal cual, no usa un lenguaje modosito ni soez. Me
gusta mucho la manera de escribir de la autora.
También el libro usa vocablos canarios
y relacionados con el surf que provoca la perfecta ambientación, que la
autora explica al final del libro. Aunque vienen como nota a pie de
página, desde donde yo he leído el libro no me llevaba directamente a
las notas y me ha sido un poco pesado tener que estar de delante hacia
detrás, es, digamos, lo que menos me ha gustado del libro pero sin lo
cual no sería tan genial.
Me gustaría comentar que Ariel, en
ciertos aspectos me ha recordado a la protagonista de otro libro e
incluso la parte final me ha trasladado también al final del libro
Corazón elástico de Elena Montagud. Si vosotr@s habéis leído estos dos
libros, ¿veis estas similitudes a las que me refiero?
Diario de una sirena es 100% recomendable, estoy deseando poder leer la segunda parte,
desgraciadamente se tiene que hacer
esperar. Como nota le pondría un 8,5/10 por todo lo dicho anteriormente y
porque, aunque me encanta, como me costó tanto empatizar con la
protagonista, no disfruté al principio la experiencia por completo.
Nos leemos pronto!
Saludos!


