miércoles, 3 de junio de 2020

El día que dejó de nevar en Alaska


 Siento que no importa cuánto crea haberme acercado a él, siempre habrá una barrera divisoria entre nosotros. Y, además, me quiere lejos. Una parte de él está deseando que regrese a San Francisco y mentiría si dijese que no me duele. La idea de pensar en irme y no volver a verlo es… es… insoportable (…). Y a él le da absolutamente igual. 


SINOPSIS
Un chico con el corazón de hielo. 
Una chica que huye de sí misma. 
Dos destinos que se cruzan.
Heather cree que solo hay tres cosas que sabe hacer: atraer problemas, salir huyendo y correr. Así es como termina en Alaska, en un pequeño pueblo perdido, trabajando de camarera mientras intenta llevar una vida nueva y tranquila. Su único problema es que uno de los dueños del restaurante parece odiarla y que ella nunca antes ha conocido a nadie que despierte tanto su curiosidad. Nilak es reservado, frío y distante, pero Heather puede ver a través de todas las capas tras las que se esconde y sabe que en ocasiones hay recuerdos que pesan demasiado; como los de sus propios errores, esos que intenta dejar atrás.
Pero, a veces, la vida te da una segunda oportunidad.
La nieve empieza a derretirse.
Y todo encaja.

***

Tengo este libro en plataforma digital desde principios de la cuarentena cuando fue puesto gratuito en Amazon Kindle y desde entonces me llamó la atención pero no me animé a leerlo hasta que conseguí un ebook y la lectura fue más sencilla. El libro se divide en capítulos contados en primera persona, de los cuales los pares son cartas o fragmentos de un diario escritos por una tal Annie en los que cuenta cómo conoció a Kayden y como fue su relación amorosa, y los impares son los que nos cuentan la historia.

El libro comienza presentándonos a Heather Green, una chica de 22 años que siempre ha deseado ir a Alaska, pero una vez allí las cosas no son como imaginaba. Ha huido de su hogar, así que alquila una casa a las afueras, en busca de soledad y nada más llegar, es sorprendida por un perro que confunde con un lobo. La joven no se considera muy inteligente, tiene un pasado reciente doloroso manipulada por una persona horrible (Alison) que le separa de amigos y familia y hasta le provoca trastornos alimenticios.

La culpa es como una sombra que solo tú puedes ver. Siempre está ahí. Puede ahogarte. Es envolvente y resulta imposible huir de ella.

Desde el principio, los lugareños le dicen que ese no es su sitio, que debería volver cuanto antes a su hogar, sobretodo su vecino John que, al ver cómo está (sola, perdida…), decide echarle una mano y enviarla a buscar trabajo a un bar donde los dos encargados de este son como la noche y el día; Seth es todo sonrisas y buen humor, y Nilak es callado, frío y malhumorado.

John comienza a ayudarle con pequeñas tareas caseras como encender la chimenea y Seth le presenta a diferentes personas que forman parte de su vida, como su novia Sialuk o la abuela de ésta, personas que son muy amables y cercanas con ella. Debido a un pequeño incidente con unos montañeros, Nilak se ve obligado a acompañar todas las noches a Heather a casa, durante el trayecto ella habla y habla, pero él sólo calla, excepto cuando le relata detalles sobre los libros que está leyendo.

La protagonista simpatiza sobretodo con Caos, el perro del inicio de la historia que es diferente a los demás de su especie. Por ello, los dos piden ayuda a Nilak para que les instruya en el deporte regional que consiste en carreras perro-humano. Aunque al principio se niega, cede y poco a poco van acercándose, o al menos eso cree Heather ya que Nilak a cada paso adelante da tres hacia atrás en su relación.

Nilak la inscribe en carreras oficiales de este deporte, lo que les hace viajar juntos y poco a poco el chico va bajando la guardia para mostrar que dentro de él existe una culpa grande, un dolor infinito. Heather también acaba sincerandose y contándole aquello que tanto le perturba, avergüenza y  le hace sentir culpable; le cuenta sobre Alison y cómo estaba enganchada a ella hasta el punto en que aunque ella le atacaba a su autoestima ella la adoraba.

No quiero que mi vida pase de depender de una persona con problemas mentales, como era Alison, a depender de otra con problemas a la hora de afrontar sentimientos y compromisos.

Al final, cuando conocemos la verdad sobre todo lo que pasó a Nilak es bastante conmocionador pero a la vez bonito. Es una dura historia que implica a todas las personas con las que Heather se relaciona y quiere en Alaska. Aunque el tema que trata el libro parece muy típico (dos personas rotas que se encuentran y se enamoran) la autora lo hace de una manera diferente que hace que empatices desde el principio con la protagonista y te enganches a la historia. Además, el misterio sobre qué le pasó a los protagonistas te mantiene en vilo hasta el final.


El lenguaje que utiliza la autora es bastante sencillo y fácil de leer y comprender. Utiliza algunas palabras inuits pero va contando su significado conforme avanza la historia. Los personajes van evolucionando hasta el final y están muy bien perfilados.

Tras todo esto, tengo que decir que no conocía a la autora y ahora quiero leer más libros suyos porque este me ha gustado mucho. En cuanto a la nota del 1 al 10 le pondría un 8,5/10 por todo lo que se ha explicado anteriormente.

Nos leemos pronto.

Saludos!



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