viernes, 20 de marzo de 2020

El amor puede esperar

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¿Que no lo tienes claro? No te entiendo, Elena. Vive, sal por ahí para divertirte, no para encontrar al puñetero príncipe azul; sal cuando a ti te dé la gana, con quien tú quieras, que para eso eres libre. Y si quieres buscar el amor verdadero, pues tú misma, pero me jode verte aún suspirando por Jorge o por un tío parecido a Jorge.


¿Ves? Ahí tiene razón…

SINOPSIS Elena no entiende a los hombres. Unos meses antes estaba a punto de casarse cuando descubrió que su prometido la engañaba. Ahora va de cita en cita gracias a las de moda aplicaciones de contactos (con pésimos resultados, por supuesto) y se pregunta qué pasa con los hombres. ¿Están idiotas? Eso cree Elena, que finalmente seguirá el consejo de sus amigas, que insisten en que lo que Elena necesita es un buen empotrador. “Si no te enamora, al menos que te empotre como es debido”


En la situación en la que nos encontramos, muchos ebooks están vendiéndose muy económicos en las apps como Amazon o Play Libros, o incluso gratuitos. De esta manera, mirando stories de otros blogs dedicados a la literatura vi que el autor de este libro, Óscar R. Campos te daba la oportunidad de leerlo gratuito. Así que le escribí y amablemente me lo envió al correo y.. no me arrepiento de haberlo hecho.
En El amor puede esperar nos encontramos con Elena, de 32 años. Una mujer comprensiva y frustrada con los hombres que sufre un cambio en su actitud hacia la vida durante la historia. En un principio nos la encontramos dolida por un amor que hace casi un año le había engañado a un mes de su boda, intentando encontrar a su príncipe azul en una aplicación de contactos. No obstante, lo único que encuentra son hombres como David, que parecen normales, con sentido común pero que, cuando menos te lo esperas, te proponen alguna marranada relacionada con sexo de todo tipo.
Tras hablar con sus amigas y compañeras de trabajo Carmela (más tradicional y casada) y Ruth (liberal, fuerte y abierta a todo), Elena decide arriesgar y cambiar de parecer respecto a los hombres. Sobretodo cuando, casualmente, en un taxi se encuentra al chico con quien perdió la virginidad, Diego, que le toma el pelo y finge no acordarse de ella. Entonces Elena cambia e invita a un chico de una aplicación a su casa. Así sin más. La cita es bastante extraña por las dos partes, no obstante, acaba como ella quería, con una sesión de buen sexo. De ésta me gustaría destacar que, en un principio, Mario (el chico de la app) intenta la técnica de El hombre desnudo dada a conocer en la famosa y maravillosa serie Cómo conocí a vuestra madre. Y todo sucedió con calma, sin que Elena se espantara como un pequeño conejito, sin que se asustara por lo que sucedía ni cómo sucedía. Cuando Elena está en su mejor momento, sintiéndose libre y en armonía con el mundo, su ex Jorge aparece en escena arrepentido por todo lo que hizo y echándola de menos. Hasta que ella descubre la realidad de éste y corta por lo sano con la situación. Por otra parte, La protagonista queda con Diego una vez, y multiples veces más con Mario, su empotrador. Tras la conversación mantenida con Jorge (...), Elena sintió que una fortaleza nueva la recomponía desde dentro. Quizá su estima, tan abandonada durante demasiado tiempo, habían decidido retomar las riendas de su existencia y, (...) se mostraba poderosa y libre. Los meses pasan y asistimos a la evolución de la protagonista: es una Elena diferente, libre y haciendo lo que le gusta. Esta Elena no confía mucho en el amor, sin embargo, sabe cuando alguien no es para ella y sabe alegrarse por los triunfos amorosos de los demás. El lenguaje que el autor usa es sencillo, actual y realista. En los diálogos a veces se usan expresiones quizá no tan correctas pero que reflejan cómo es realmente la manera de hablar entre amigos. Además, se muestra conocimiento en la gestión de bodas ya que la empresa donde trabaja Elena se dedica a ello y en la historia celebran la boda que les lleva a poder seguir adelante.
La historia es bonita pero creo que, el chico que acaba con Elena… debería mostrarse más relación entre los dos ya que simplemente quedan una vez y apenas hablan como para acabar juntos. Y, aunque tienen un pasado juntos, no es que tuviesen una relación estable que se rompió por algo, sino que hablaron, bailaron, se gustaron, rieron, tuvieron sexo y adiós. El final es demasiado rápido ya que, en cierto punto, el tiempo y los eventos empiezan a suceder y cogen una carrerilla que desembocan en un “me falta algo más”. No obstante, recomiendo esta historia porque es fresca, de fácil lectura y agradable y le pongo un 7/10 como nota final.




Saludos!


El amor puede esperar. Óscar R. Campos

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