sábado, 25 de mayo de 2019

Oye, morena, ¿tú qué miras?



Andrew me dejó muy clarito, ya antes de…, que, una vez acabada la noche, no repetiríamos, y yo acepté. Nunca pensé que fuera a arrepentirme tanto de haber aceptado.
(…)
-Mi niña, estamos cruzando la línea…
Asiento… Asiento… Me encanta que me llame así, y no puedo estar más de acuerdo en lo que dice. Sin embargo, no estoy dispuesta a que retroceda ni un solo milímetro, así que respondo:
-Pues, ya que está hecho, crúzala del todo.
Él sonríe. ¡Qué canalla!
Yo también sonrío y, entonces, su tentadora boca busca la mía y, mientras ambos traspasamos la línea del todo, olvidándonos de los límites, nos dejamos llevar por el momento y disfrutamos del placer, del morbo y del sexo.
                                           
Mucho cuidado Coral, mucho cuidado…

SINOPSIS
Hola, soy Coral. Siempre fui una romántica empedernida, hasta que el género masculino me rompió el corazón. Después de varios desengaños, os juro que me dije a mí misma que no iba a permitir que nadie más me hiciera daño. ¡Qué bonito es el amor, pero menuda mierdecita es sufrir por él!
Hoy por hoy me considero una mujer relativamente feliz. Trabajo como repostera, tengo unas amigas increíbles y una preciosa hija a la que adoro. En cuanto a los hombres, lo único que pretendo es disfrutar de un sexo divertido con ellos y poco más. Sin embargo, debo confesar que hay uno que hace que se acelere mi atontado corazón cada vez que lo veo. Se llama Andrew y es el jefe de seguridad de las giras musicales de mi amiga Yanira.
Andrew es un bombón alto, de ojos oscuros, moreno y terriblemente atractivo. Y si a eso le sumas que conduce una moto y que tiene ese puntito canalla en su mirada que me vuelve loca, ¡ni te cuento! Pero Andrew es esquivo en lo que se refiere a las relaciones amorosas, y eso me hace pensar que a él también le partieron el corazón y que por eso nunca repite con la misma mujer.
Repetir, repetir, yo no le voy a pedir que lo haga conmigo, pero cuando nuestras miradas se encuentran, una extraña corriente se genera entre nosotros, y eso me inquieta y me hace pensar en si realmente repetiremos algún día.
Pero eso sólo lo sabrás si lees Oye, morena, ¿tú que miras? Una divertidísima comedia romántica que nos recuerda que, aunque el amor tiene fecha de caducidad, a veces puedes conservarlo para toda la vida.


En mis vueltas por la biblioteca encontré este libro que, también se encuentra en las mejores librerías y, como ya había leído algo de Megan Maxwell y no me disgustó, decidí dar otra oportunidad a la autora para descubrir por qué de esa fama que tiene. Y, la verdad, aunque la primera mitad del libro se me ha hecho un poco ardua, merece la pena la espera porque la parte final me ha gustado bastante.

Como se presenta en la sinopsis, la protagonista es Coral, una mujer que creía en cuentos de hadas, en el amor, pero varios desencuentros amorosos le han hecho darse cuenta que eso sólo pasa en los libros y novelas. No obstante, no es una chica débil y fría, sino que es valiente, tiene un temperamento muy fuerte y es bastante impulsiva. Además, es muy pasional tanto en su trabajo como con la gente que quiere y así lo demuestra cuando parte al rancho Aguas Frías y se implica en las vidas de los demás dándole un buen giro a éstas. Y en el fondo es sensible, sigue siendo una romántica amante de las canciones de Luis Miguel, una chica más que quiere un amor como el de las películas y las canciones, no obstante, con Andrew, por desgracia, le sigue tocando el desamor que se ve y se expresa en ellas.

Siento unas irrefrenables ganas de gritarle, de empujarlo, de decirle que lo he visto con Arizona, pero me callo. Es lo mejor. Sin querer, rememoro cómo horas antes me hizo el amor, cómo me besó, cómo me miró, y maldigo a la tonta que hay en mí, que sigue creyendo en el amor, en la magia, en el romance.

Andrew, el protagonista masculino del libro, tiene muy clara su postura en el amor: él se divierte y nunca repite con la misma mujer pero eso sí, nunca las engaña ni promete nada, es claro con eso. Es un hombre rudo, misterioso con su pasado y muy a lo suyo. Por eso, cuando acaba como vecino de Coral, aunque se relaciona con ella, siempre mantiene las distancias, sobretodo, teniendo en cuenta la tensión sexual que existe entre los dos y las situaciones eróticas y subidas de tono que viven sin quererlo.

Realmente, creo que es un hombre confundido, conforme avanza la historia conocemos su pasado y los desengaños sufridos, además de su horrible relación con su abuela Sora, una mujer arisca y amargada que no tiene respeto por nadie, que piensa que está por encima de todos y que todos le tienen que respetar y hacer lo que ella diga. Además, en cierto momento, Andrew cambia por completo su relación con Coral y llegamos a pensar que quizá no es todo solamente un numerito. Andrew propone a Coral acompañarle a la boda de su hermano fingiendo que son pareja. Durante el viaje hacen una parada en Las Vegas donde repiten. Sí, repiten, se vuelven a acostar varias veces lo que provoca que ella vaya cayendo y sin querer vaya desapareciendo la coraza que protegía su corazón.

Sin duda, Andrew me está consumiendo el corazón sin él saberlo, y yo se lo estoy permitiendo, pero no digo nada.

En un principio, la situación no es muy agradable para Coral en el rancho Aguas Frías (donde vive la familia de Andrew) ya que allá por donde vaya encuentra una ex de Andrew y además está Sora de la que ya he hablado antes que, cómo no, también se mete con ella. No obstante, la cercanía a Andrew hace que le vaya conociendo cada vez más y sintiendo cosas más fuertes por el sin darse cuenta; él, sin embargo, permanece impasible queriendo evitar que ésta profundice en su pasado y en su corazón.

Coral, en general hace buenas migas con Ronna (madre de Andrew), Flor (futura cuñada de él) y Madison (ex y cuñada), además de con su hermano Lewis y los chicos que trabajan en el rancho y son amigos de la familia, por ello le sabe fatal engañarles respecto a su relación con Andrew. 

He de decir que en cierto momento la historia me ha recordado a Emocióname de Susan Mallery cuando Coral se da cuenta de que a la madre de Andrew le pasa algo, Ronna se lo confiesa y pide que le guarde el secreto hasta el momento adecuado tal y como hicieron Maya Farlow y Elaine, madre de Del, el chico protagonista del libro mencionado, sólo que en el caso que nos atañe no tiene consecuencias.

El libro, aparte de la historia en sí, profundiza en varios temas. El principal de ellos es la mentalidad de la familia y la gente del pueblo ya que aquí se muestran como antiguos, machistas y sin mucho sentido común respecto a algunas cuestiones. Empezando por Sora que desprecia a todos sus nietos y su familia por no ser como ella quieren, a las mujeres con quienes están ellos por su procedencia y, como no, odia a uno de sus nietos por su orientación sexual. Lo que más choca en un principio es que NADIE hace nada por cambiarlo. Debido a Sora, existe un horrible ambiente en esa casa y la gente convive con ello como si nada (exceptuando a Ronna que lo sufre bastante). Coral se acerca a Madison cuya mentalidad es la mencionada y en la familia es un cero a la izquierda y, conforme avanza el libro, ésta va evolucionando en su forma de reafirmarse antes de tomar su decisión de poner punto y final a ese trato.

En cierto momento, algo le sucede a Sora y todos los secretos de los hermanos salen a la luz y, aunque reaccionan mal, no les queda otra que, con el tiempo, perdonarse e intentar entenderse, exceptuando a Tom que es el peor hermano de todos y el que ha hecho las cosas más horribles y se atreve a culpar a su hermano simplemente por el hecho de ser gay. Aquí otro ejemplo de esa mentalidad antigua de la gente de algunos pueblos. La gente del rancho en general, ante las nuevas situaciones, parejas, familias, tipos de vida… en un principio son así, más cerrados ante la novedad y, desgraciadamente, esto, como ya he dicho, es un ejemplo de algunos pueblos más cerrados de la actualidad donde la gente es intolerante y ve de algo normal como puede ser el amor entre dos hombre o que una mujer cuide sola a su hijo, un escándalo.

Por desgracia, aún hay personas que catalogan a otras por su sexualidad, olvidándose de que tienen sentimientos como ellos.

Me gustaría destacar el momento en que la boda vuelve a arrancar y todos los esfuerzos que realizan las chicas y los amigos de la familia, en general, que consiguen emocionar a la novia y al propio lector. Es un momento muy bonito. No obstante, queda manchado cuando sucede algo horrible entre Andrew y Coral tras el evento que, quiero hacer mención de cómo Megan Maxwell, con su descripción y narración de la situación, consigue ponerte de los nervios, que lo vivas como en tus propias carnes y quieras gritar y llorar ante la injusticia que está pasando.

También, la vuelta a Los Ángeles de Coral, la autora la escribe y explica de una manera que te toca y te hace profundizar en tu interior y pensar en esa decepción amorosa que te marcó y, por un momento, recordar lo mal que lo pasaste y empatizar con Coral.

Por todo esto, he de decir que, aunque no era muy fan de la autora por el anterior libro que leí de ella, esta vez me ha gustado mucho su manera de escribir (sobretodo estos dos apuntes finales) y el estilo y lenguaje usado son sencillos y muy suyos haciéndote sentir, cosa que no todos los escritores consiguen.

El libro en general, al principio me parece un poco lento, cuesta seguir adelante y, además, ves que es bastante largo y te desanimas. No obstante, si sigues leyendo, a mitad se vuelve más dinámico porque empiezan a ocurrir cosas significativas y, al final llegas a disfrutarlo. Sin embargo, esta lentitud que yo noté en el comienzo es mi opinión porque, por ejemplo, a una amiga que también lo estaba leyendo, le estaba encantando y enganchando mucho desde el principio. Así que animo a todo el que quiera a conocer a Andrew y Coral y a toda su familia porque no os dejarán indiferentes.

Antes de acabar, añado algo nuevo a las reseñas que es una nota del 1 al 10. A este libro le pondría un 7/10 por todo lo que se ha explicado anteriormente. Nos vemos pronto.

Saludos!





Oye, morena, ¿tú qué miras?

sábado, 4 de mayo de 2019

Nunca volveremos a ser las mismas… y ni falta que nos hace



-Sí, Rossi y su vena benefactora. Que si ahora quiere que escriba un diario, que si necesito entrar limpita a la menopausia, que si viajar es una experiencia simbólica… Seguro que ha convencido a mamá para que le haga los coros. Y a Concha no digamos: la tiene bailando en la palma de la mano.

Bueno, bueno…

SINOPSIS 
Maica es una mujer incorrecta, tiene un corazón que no le cabe en el pecho y un pecho que empieza a no ser lo que era. De cuarenta y tantos años, divorciada y con una hija adolescente, peleada con el mundo en general y con su madre y con los hombres en particular, esta abogada adicta al trabajo y a los consejos bienintencionados que le propina su mejor amiga es la demostración de que un sentido del humor bien administrado vale más que un tesoro…


Acabando de dejar a Becca, la terapeuta de rizos rojos y sus locuras, lo primero que me encuentro es a Rossi, pelo rojo y rizado y dedicada a dar consejos en televisión y radio. ¡No puede ser! Encontré este libro en la biblioteca en la sección de humor y, como lo que me apetecía era eso, lo cogí porque la portada es de un verde muy llamativo y en ella vemos a Maica, la protagonista de la historia. Aunque tiene sus momentos de risa, realmente no se podría catalogar mucho como libro de humor porque a mí… no es que me haya dejado esa impresión.

Maica es una abogada a punto de entrar en los 50, pre-menopáusica y portando consigo los dramas propios de la edad, además, como bien indica la sinopsis tiene una hija adolescente, Chin – Zsé, que la lleva por el camino de la amargura con sus ocurrencias propias de la edad. Para la protagonista, Chin siempre será su pequeña niña de porcelana e intentará sobreprotegerla por eso durante la historia le cuesta aceptar las diferentes situaciones y problemas que le plantea ésta: la regla, el sexo, problemas con su figura, piercings, tatuajes… y que a su edad, su hija ya toma sus propias decisiones. No obstante, con la ayuda de su mejor amiga Rossi, consigue mantener la calma e intentar aconsejarle lo mejor que puede.

Nuestra Maica es soltera gracias a “las azafatas holandesas” y su ex marido piloto, por ello, la gente a su alrededor no deja de decirle que a su edad lo que le hace falta es tener a un hombre al lado aunque, realmente, lo que necesita Maica son unas vacaciones del todo y todos algo que consigue… a medias. A veces también, cuando no sabe cómo defenderse o qué decir para argumentar sus razones, Maica empieza a soltar una retahíla de frases y palabras sin sentido que deja a los demás bastante confusos.

En este libro Maica es la única protagonista destacada pero creo que debo dedicar unas líneas a tres personajes más: Rossi, Leticia (madre de Maica) y la tía Silvia.

Rossi es la famosa consejera de todos y, cómo no, de su mejor amiga Maica aunque, en realidad quien necesita ayuda es ella que lo pasa mal con su pareja. Es una mujer bastante loca pero que lo da todo por su amiga y hasta se anima a acompañarla en su loco viaje a Francia y en alguna que otra salida loca sin mucho sentido.

Leticia es una mujer graciosa y muy viva. A pesar de su edad tiene ganas de aprender y hacer de todo y, junto con la tía Silvia, lo consigue, como, por ejemplo, piragüismo, cosa que le provoca ponerse enferma y en sus delirios febriles declarar su intención de ir a Supervivientes para adelgazar. No obstante, es un claro ejemplo de la inocencia propia de la edad, de cómo actualmente la gente mayor choca con las nuevas tecnologías, nuevas modas, y términos, también se puede apreciar esto en cómo llevó su divorcio y cómo son sus relaciones familiares.

-¿Quién es quién, abu?
-Pues ese…feisbuc. ¿Es el…dueño? ¿El director?
 Sasa y yo hemos cruzado una mirada fugaz. Ella ha apretado los dientes para no reírse.
-Facebook somos todos, mamá. Los usuarios… la gente… (…)
-Pero si todos somos feisbuc… ¿no tendría que ser en plural? (…)
-Pues que si tú eres una feisbuc y yo soy otra feisbuc… - ha razonado mamá -, cuando estamos todos, somos un montón de feisbucs, ¿no? O sea, que tendría que ser “los feisbucs” y no “el feisbuc”. ¿O cómo es la historia?

La tía Silvia es la que promueve todas las locuras en las que se ve metida Leticia y más. A sus 75 años es escritora de relatos eróticos y como ya he dicho… está bastante loca. Destacan muchos momentos suyos como el episodio del Vaginesil (que, por cierto, la autora, Brenda H. Lewis, podría haber sacado más jugo de esa situación), los comentarios que hace a Jean – Claude sobre Maica en su primera cita y, como no, acabar siendo la protagonista en el 50 aniversario de su sobrina.

El libro está dividido en 4 partes:
1. Maica y alrededores: Supone una introducción de los personajes y sus situaciones y una explicación de cómo surge el viaje a Francia.

2. Sorpresas, confesiones y otras urgencias: Aquí se explica el viaje de Maica, Rossi y Leticia junto a sus dos perros a Francia “de vacaciones”. En este momento la protagonista carga con muchos problemas y sus compañeras de viaje no ayudan a sobrellevarlas de manera que provocan que acabe estallando de la peor manera confesando a su madre algo importante en el peor momento y lugar que podría haberlo hecho.

3.Cuando el amor llega así de esta manera: Esta tercera parte comienza con la bomba de Rossi sobre la supuesta tensión sexual que encuentra entre Jean –Claude “L’espagnol” y Maica. En esta parte destaca  la anécdota de la cita con Enzo y su piercing en sus partes. Es una historieta graciosa y tiene más emoción cuando más adelante Enzo aparece de nuevo cuando menos se lo espera.

4.Amigas para siempre: Esta última parte comienza con la vuelta de Maica y Leticia a casa. La protagonista se siente mal ya que siente algo fuerte y bonito por Jean – Claude pero las palabras de él no fueron tan claras y cree que lo único que quería con ella era divertirse.

En esta parte me gustaría destacar una escena que para mí creo que es la primera que me ha parecido de humor y es la de la charla medio en francés, catalán, español e inglés entre Leticia y el gendarme porque ella no llevaba el cinturón de seguridad puesto.

El lenguaje que la autora usa en el libro es, por un lado, a priori, sencillo, común, con alusiones a personajes, eventos y diferentes cosas de la actualidad del libro (2012). Utiliza muchas enumeraciones para hablar de diversas situaciones que se suceden o cosas importantes a tener en cuenta que facilitan la lectura. Sin embargo, a veces se deja llevar por textos hiperlargos y puede resultar bastante insufrible.

Por otro lado, a veces el lenguaje que usa es bastante infantil. Me explico. Empieza cuando habla del miembro viril tanto de Enzo como de Jean –Claude; trata el tema con mucho infantilismo para tener nuestra Maica 49 años. Habla del “pepino” de Enzo y, lo mejor, el “delfín” de Jean –Claude. Vale que al final esos términos Maica los usa como un tema entre ella y su pareja, como algo interno de ellos dos pero, cómo trata el tema la autora… me parece realmente infantil, teniendo en cuenta que es un libro para mujeres que ya tienen una edad, quizá debería haberse arriesgado con otros términos. No es un libro para niños por eso no veo necesario que el tema del sexo lo trate de una manera tan tabú. En otra ocasión también hace una comparación de Maica y cómo se siente con Pedro, Heidi y Clara… sin comentarios.

Por último, me gustaría hacer mención al final del libro ya que me parece bastante insulso, te deja igual que si no hubieses leído el libro. Deja muchas historias y temas a medias sin dar siquiera una pequeña pista de cómo acaban. Simplemente, parece que sea el final de un capítulo y te quedas a la espera de más… pero nunca llega. Al final, Maica se abre al amor pero, como ya he dicho, nunca sabremos si le va bien, cuando vuelve Chin, que pasa con la boda del padre de Maica, con la relación de Maica y su hermana…

Después de este análisis he de decir que, quizá este libro, como ya he comentado, está más indicado para personas mayores que yo, aquellas que, hablando de la edad, se identifiquen con Maica ya que quizá entiendan mejor sus sufrimientos y dudas y encuentren más interesante y gracioso el libro. No puedo decir que me aburriese leyéndolo, es más, al final me enganchó y lo acabé en tiempo récord. Pero creo que no lo he podido disfrutar tanto como si formara parte de ese público al que opino que va dirigido. Lo recomiendo para ese tipo de audiencia y por qué no, para los demás. Espero que quienes os decidáis a leerlo lo disfrutéis y me comentéis tanto aquí como en mi twitter (mjoagricolae) qué os ha parecido y si creéis que tengo razón con esta última observación. Nos vemos pronto.

Saludos!




Nunca volveremos a ser las mismas… y ni falta que nos hace. Brenda H. Lewis.